Reseña
FIT 2007La cita de agentes y operadores de viajes con sus grandes proveedores nacionales y extranjeros, contó en esta 12ª edición con la participación de 1.800 expositores, incluidas delegaciones de cincuenta países.
por Marcela Ledesma Impuesta en la agenda de grandes eventos de la industria en Latinoamérica, la FIT 2007 –Feria Internacional de Turismo– brilló en su tradicional predio de La Rural (Buenos Aires) entre el 17 y el 20 de noviembre pasados. Del rico programa de actividades paralelas, que abundó en presentaciones de productos, lanzamientos y reflexiones sobre algunos de los tópicos más importantes de la industria de viajes así como sus proyecciones, recogemos tres temas. El primero tiene que ver con la concreción de algunos programas turísticos compartidos entre los países del MERCOSUR; el segundo con el modelo de turismo cultural que está trabajando la ciudad de Buenos Aires, en tanto puede servir de paradigma para que otras ciudades de la región encuentren su mejor modo de gestión de aquel que sea su principal atractivo. Y por último, la encuesta de viajes realizada por la Asociación de Agentes de Viajes de Buenos Aires (AVIABUE) sobre cómo y dónde compra el viajero actual, aunque acotada al mercado porteño, resulta exponencial de algunas tendencias y hábitos de consumo en las grandes ciudades. Otro aspecto interesante de dicha encuesta es el vinculado a la percepción y evaluación que hace el público de los agentes de viajes. La oferta ferial se desplegó en tres pabellones: internacional, nacional -ocupado por las veintitrés provincias argentinas- y el tercero dedicado exclusivamente a Brasil y Uruguay. Estas dos naciones se destacaron con la presencia de la totalidad de estados, ciudades y municipios que componen su geografía turística. MERCOSUR, en pos de la integración Con el apoyo financiero y técnico de la Japan International Cooperation Agency –JICA- se inició en 2003 la promoción turística del MERCOSUR en el mercado japonés. Los cuatro países que integran este acuerdo marco – Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- participaron en forma conjunta de la mayor feria del turismo asiático. La World Travel Fair, que se celebra en Tokio, es abierta al público y concentra la totalidad de la oferta para ese numeroso mercado al que los proveedores llegan en forma directa. El plan incluyó la creación de una página Web en japonés con la oferta turística del MERCOSUR, al igual que la impresión de folletería específica y la realización de varios fam tours para operadores japoneses. A partir de 2008, los países tienen que autofinanciarse, lo que ya empezaron a hacer a través de la contratación, por parte de Brasil, de un director de la oficina de promoción del MERCOSUR en Tokio. Este proyecto empezó a gestarse hace varios años a partir de una decisión consensuada en la Mesa de Turismo del MERCOSUR y es la materialización de los objetivos de MERCOSUR en algo más que declaraciones de buena voluntad, como ha sucedido en otras oportunidades. En la misma línea se inscribe el plan Iguassú Misiones, que nació hace dos años por iniciativa de Brasil y al que se integraron Argentina y Paraguay. En diálogo con Gerencia de Viajes, la jefa de Difusión del Producto Turístico de Paraguay, Juani Quevedo, explicó que se trata del Circuito Internacional Misiones –CIM- que toma como eje las colonias jesuíticas –declaradas Patrimonio de la Humanidad- y las Cataratas del Iguazú, que los tres países comparten. “Las misiones que conforman el CIM ofrecen un valioso testimonio histórico cultural de la época colonial al mismo tiempo que permiten conocer una zona de impresionantes atractivos naturales, con lo cual los turistas tienen la oportunidad de combinar el aspecto cultural de este tour con actividades de ecoturismo. Son nueve patrimonios reunidos como destino único y si bien en esta feria lo estamos presentando en forma individual en cada uno de los stands, hemos hechos varias presentaciones conjuntas”, dijo la funcionaria. Por su parte, la provincia argentina de Misiones en una conferencia de prensa presentó su balance del CIM. Javier Alvarenga, gerente de la Cámara de Turismo misionera destacó que a apenas un año de su lanzamiento hay una red de treinta operadores trabajando desde las ciudades de Porto Alegre, Santo Angelo, Sao Miguel das Missoes, Posadas, Oberá, Puerto Iguazú, Foz do Iguassú, Ciudad del Este y Asunción junto a las instituciones públicas y privadas comprometidas con el proyecto. Mencionó como hechos auspiciosos los lanzamientos en forma conjunta en Posadas (julio de 2006) y Asunción (agosto de 2006). Además de la realización de folletería, fam tours para profesionales del sector y prensa y la construcción de una eficiente red de comunicación entre las instituciones del núcleo gestor y la red de operadores del CIM en los tres países. Buenos Aires, marca de ciudad Así como hubo un tiempo en que decir Argentina era sinónimo de Maradona y poco más; Buenos Aires era tango. Pero esa realidad cambió. La política turística del gobierno de la ciudad apunta a consolidar la diversidad cultural como el mayor atractivo turístico. “Tenemos una oferta teatral compuesta por tres circuitos – el oficial, el comercial y el llamado off- que supera lo que cualquier gran capital puede ofrecer; museos de todo tipo; una agenda de eventos artísticos culturales internacional; espectáculos musicales para todos los gustos, festivales de cine, teatro, danza. Con lo cual, la oferta cultural ha pasado a ser el producto de más alta intensidad de la ciudad, incluyendo en ello la arquitectura y la propuesta gastronómica; hasta podríamos decir que hay un estilo de vida porteño que resulta interesante de observar para los visitantes extranjeros y que se manifiesta en la vida de bares, librerías y disquerías abiertos a toda hora en cualquier barrio de la ciudad. Nuestro desafío fue cómo articular este dinamismo en políticas que permitieran mostrar de una forma orgánica lo que la ciudad ya estaba ofreciendo en forma espontánea”, dice Jorge Giberti, subsecretario de Turismo de Buenos Aires. Para ello se implementaron los toures guiados gratuitos y bilingües que permiten apreciar diferentes aspectos de la ciudad. Estos programas, que se complementan con circuitos autoguiados también bilingües, resultaron exitosos y se sumaron a otros productos como congresos y reuniones, cruceros y turismo gay friendly. Esta unidad en la acción y diversidad en las propuestas consolidó definitivamente el destino; su primera consecuencia es que logró romper la estacionalidad y hoy Buenos aires tiene ocupación plena aún en verano. “A la gente no le importa si hace calor porque la ciudad compensa su falta de playas u otros atractivos naturales con servicios de jerarquía y su gran variedad de atractivos. Es turismo de ciudad genuino”, explica Giberti. Consciente de que política turística no significa sólo promoción, sino también infraestructuras, el subsecretario porteño habla de las obras que ya se hicieron y de las que vendrán, como el ambicionado centro de convenciones o el mayor calado del puerto. Será la tarea del nuevo gobierno que asume en diciembre. En el presente, la distinción de la encuesta de lectores de la revista Conde Nast Travel que la eligió como la mejor ciudad americana para el turismo, superando a las capitales de Canadá, es motivo de inocultable orgullo. No hay clientes cautivos Los clientes “de toda la vida” como solían decir los agentes de viajes; aquellos que viajaran donde viajaran y por el motivo que fuera compraban en un solo lugar ya no existen. Esta parece ser la conclusión más importante de la Encuesta de viajes presentada en FIT por la Asociación de Agencias de Viajes de Buenos Aires. La búsqueda de precios y la popularización de internet como fuente de consulta y - entre los más jóvenes- medio de contratación directa, han dispersado a los viajeros. La red ha acortado todas las distancias y el mundo se ha metido en los hogares a través de la pantalla del ordenador. No todo es la red, claro está. También proliferan los libros de viajes, las guías, las revistas, sin contar con ese gran disparador de ilusiones de viajes que es el cine. Esta difusión de destinos ha contribuido a formar gente extremadamente informada, que al entrar a una agencia de viajes suele saber mucho más sobre el destino que la persona que está del otro lado del escritorio. La muestra se hizo entre personas que han viajado por placer utilizando servicios aéreos en los últimos 12 meses y de ella surgen conclusiones que pueden proyectarse hacia otros mercados. Las estadísticas respaldan la conclusión bastante obvia de que a mayor nivel educativo y social más se viaja y también que las personas de entre 56 y 70 años son las que más lo hacen. La edad y el destino condicionan la manera de contratación. Los más jóvenes prefieren la contratación directa, en especial si viajan a lugares ya conocidos por haber viajado antes o por cercanía. Cuando se trata de destinos más lejanos, aumenta la necesidad de recurrir a la agencia de viajes. La búsqueda de información previa es abrumadora: lo hace el 85 por ciento; de ellos, el 41 por ciento se vale de Internet, el 27 por ciento consulta a una agencia de viajes; el 26 por ciento a amigos o familiares y el resto se reparte entre diarios, revistas y otros medios. El alojamiento encabeza las búsquedas (54%), seguido por costos de transporte, características generales del lugar y vida cultural. Las agencias de viajes están fuertemente asociadas a la idea de paquete; de hecho la mayoría de quienes contratan sus servicios, compran paquetes armados. En parte esta imagen surge de lo que ellas mismas comunican a través de sus publicidades en los medios. Público joven, más inconforme A medida que sube la franja de edad las agencias ganan público, pero su desafío es ofrecer opciones para los más jóvenes, que quieren viajes menos estructurados, con mayor libertad de horarios y movimientos, desean vivir experiencias diferentes e interactuar más con la gente del lugar. No es el único reto, por supuesto. La encuesta da detalles sobre las percepciones negativas de los viajeros con respecto a las agencias, entre las cuales prevalecen la excesiva rigidez, los precios o la poca información de los agentes de viajes. Son todos aspectos para mejorar, afortunadamente las quejas por mala atención o malos servicios, falta de profesionalismo o trato impersonal representan sólo el 4 por ciento de la disconformidad. Lo que quiere decir que la cuestión pasa por los otros puntos mencionados y no porque la gente tenga malas experiencias u opiniones de las agencias. Otro punto a favor, muchas de las contrataciones directas vía Internet son a través de las Web de agencias. Todo lo cual hace que éstas no lleven todas las de perder, sino lo contrario: aún tienen que atreverse a conquistar mercado ocupando mejor sus espacios. Déjenos un comentario
|
|
|
|
Nuevas Soluciones
|
Noticias Recientes
|






Reseña








