El entorno económico definitivamente está mostrando señales de recuperación y dos de los principales sub nichos dentro de la industria de viajes, los hoteles y las aerolíneas, están viendo como mejoran progresivamente sus números, aunque en el caso de las últimas la nube de ceniza que se posó recientemente sobre Europa empañó un poco el balance positivo.
Pero lo cierto es que hay optimismo económico y esta es quizás una de las conclusiones más palpables que se desprenden de la más reciente edición del International Pow Wow, la principal feria receptiva de Estados Unidos. Esto es positivo para los receptivos latinoamericanos, pero también para los hoteles, aerolíneas y cualquier otro tipo de actor relacionado con el turismo, pues se recupera el poder adquisitivo que los viajeros americanos habían perdido.
No es un secreto que la mayoría de los países latinoamericanos buscan que el turismo sea uno de los renglones más representativos de sus economías y la debacle económica mundial había puesto un freno a dicha aspiración. Las cosas parecen entonces volver a como estaban antes de la fatal recesión.
Ahora, ¿Qué van a hacer las empresas latinas para aprovechar la avalancha de negocios que puede sobrevenir? Siempre me he preocupado por la relación existente entre los productos turísticos y los profesionales que los venden. En otras palabras, ¿Qué tiene que ver un agente de viajes o un mayorista, o un operador con la satisfacción del viajero frente a un producto (tour, destino, hotel) que adquiere? ¿Qué tanto podrían trabajar los profesionales del turismo, de un modo más combinado, con los productos que representan, para que estos entreguen un estándar de satisfacción más alto para sus clientes?
Es cierto querido lector que estos aspectos quizás no tienen nada que ver con su negocio, sin embargo creo que es algo que se puede considerar. Sólo quería dejar una pregunta abierta: ¿ha pensado usted amigo agente, operador o mayorista, cómo puede cooperar de un modo más proactivo con sus proveedores para garantizar productos de óptima calidad y servicio? Tal vez aquí podría estar el factor diferenciador que su cliente le va a exigir en unos años.
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No es un secreto que la mayoría de los países latinoamericanos buscan que el turismo sea uno de los renglones más representativos de sus economías y la debacle económica mundial había puesto un freno a dicha aspiración. Las cosas parecen entonces volver a como estaban antes de la fatal recesión.
Ahora, ¿Qué van a hacer las empresas latinas para aprovechar la avalancha de negocios que puede sobrevenir? Siempre me he preocupado por la relación existente entre los productos turísticos y los profesionales que los venden. En otras palabras, ¿Qué tiene que ver un agente de viajes o un mayorista, o un operador con la satisfacción del viajero frente a un producto (tour, destino, hotel) que adquiere? ¿Qué tanto podrían trabajar los profesionales del turismo, de un modo más combinado, con los productos que representan, para que estos entreguen un estándar de satisfacción más alto para sus clientes?
Es cierto querido lector que estos aspectos quizás no tienen nada que ver con su negocio, sin embargo creo que es algo que se puede considerar. Sólo quería dejar una pregunta abierta: ¿ha pensado usted amigo agente, operador o mayorista, cómo puede cooperar de un modo más proactivo con sus proveedores para garantizar productos de óptima calidad y servicio? Tal vez aquí podría estar el factor diferenciador que su cliente le va a exigir en unos años.
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