En esta ocasión Alberto Bosque invita a crear planes y servicios a la medidad de los más pequeños de la casa.
por Alberto Bosque
Hay quien dice que en turismo está todo inventado. Hay miles de profesionales, empresas, alojamientos, modernos y cómodos medios de transporte, variados destinos, diferentes propuestas a medida de cada uno.
Pero, puestos a pensar, ¿hay de verdad propuestas adecuadas para todos? En mi opinión no. Y hoy hablaré de las propuestas que hay (o no hay) a la medida de los niños.
Y es que en mi opinión, los niños son un excelente cliente porque son los turistas que más viajan. Tienen más días de vacaciones que nadie, y viajan ya con el colegio, su equipo, su club, sus padres o sus abuelos. Muchos adultos viajan porque tienen niños, porque no siendo así, se quedarían en casa. Y sin embargo, las empresas turísticas no siempre son conscientes de su importancia.
Los mayoristas y agencias no hacen suficientes propuestas específicas para niños. Únicamente políticas de descuentos y estancias en destinos de playa con actividades para los más pequeños. Pero muchos padres gustan más del turismo cultural, de un turismo de hacer comprender a los niños el mundo que les rodea. ¿Hay alguien que proponga un simple “Tour de Italia” para familias con niños? En donde los guías expliquen el porqué de las cosas, en donde los hoteles tengan habitaciones triples y cuádruples para poder compartir.
Creo que en Estados Unidos sí hay empresas que han visto este filón, pero en España y Latinoamérica, estamos un poco por detrás.
Pero no son sólo los mayoristas los responsables de esta carencia. Tampoco los proveedores de servicios están preparados para dar satisfacción a los niños ¿de cuántas habitaciones adecuadas (triples, con cuna) disponen los hoteles? ¿Los restaurantes tienen menús para niños o sillas más altas para poder sentarse? ¿Saben qué problema es que vaya un niño al baño en un lugar público cuando los urinarios de pared están todos demasiado altos?
Como conclusión, los padres terminan por llevar a los niños a hoteles de playa en donde durante una semana los niños están en un lugar en donde se les organiza actividades en mejor o peor modo, (a veces es simplemente un “parking” de los más pequeños) mientras los padres toman el sol.
En mi opinión, hoteles, restaurantes, agencias, medios de transporte, tienen en los niños un gran filón ¿cómo?
Si yo tuviera un hotel, acondicionaría las habitaciones más grandes con 3 camas (una doble y una pequeña, pero también 3 camas pequeñas para las familias monoparentales, cada vez más numerosas), tendría un canal de televisión sólo para niños, cómics en recepción, menú para niños en el restaurante, información de qué puede hacer un niño en mi destino, no es tan complicado. Incluso las reglas de urbanidad nos obligan a ser hospitalarios con todo tipo de cliente. También los más jóvenes.
Las líneas aéreas se salvan con nota de este análisis pues tienen películas adecuadas para ellos, juegos, y la tripulación es siempre amable e incluso los niños pueden viajar solos con un excelente trato. Pero no así otros medios de transporte ¿saben qué películas ví una vez en un trayecto en autocar?: “La lista de Schindler” y “Espartaco”. No muy adecuadas precisamente para viajar con niños ¿No se puede poner una de Cantinflas, capaz de divertir a niños y mayores? ¿Y el tren? Nunca he visto que en un tren se le dé a un niño un trato a su medida. ¿Por qué no tener un servicio de alquiler de juegos electrónicos a bordo?
¿Y los destinos? ¡Cuánta información publican sobre lo que se puede hacer! Pero escasea la información acerca de las propuestas para niños en ese lugar. Permítanme destacar en positivo a Asturias en España, como excelente destino para niños, y con una completa información, identificando todos los recursos que serán del gusto para ellos y sus familias.
Y es que destinos como Orlando son excelentes para niños, pero un destino para ellos no es sólo playa o parque temático. He visto a niños con la boca abierta en Roma viendo una ruina arqueológica. Basta adaptar la forma de explicarlo y hacerles comprender las cosas.
Hablamos de dificultades económicas en el sector, pero tenemos que analizar también qué hacemos mal o que más podemos hacer ¿damos una oferta adecuada a nuestros clientes? O aún más importante, ¿hacemos cosas por conseguir clientes nuevos? ¿Damos opciones para que nuestros clientes viajen más? Pues aquí queda la invitación. Intentemos conseguir clientes nuevos y dar más posibilidades a los que ya tenemos pensando en los niños. No es complicado. Basta con considerarles “adultos bajitos” sin caer en la tentación de darles payasos y golosinas sino poniéndoles el mundo a su medida. Curiosamente, “la medida más pequeña”.
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por Alberto Bosque
Hay quien dice que en turismo está todo inventado. Hay miles de profesionales, empresas, alojamientos, modernos y cómodos medios de transporte, variados destinos, diferentes propuestas a medida de cada uno.Pero, puestos a pensar, ¿hay de verdad propuestas adecuadas para todos? En mi opinión no. Y hoy hablaré de las propuestas que hay (o no hay) a la medida de los niños.
Y es que en mi opinión, los niños son un excelente cliente porque son los turistas que más viajan. Tienen más días de vacaciones que nadie, y viajan ya con el colegio, su equipo, su club, sus padres o sus abuelos. Muchos adultos viajan porque tienen niños, porque no siendo así, se quedarían en casa. Y sin embargo, las empresas turísticas no siempre son conscientes de su importancia.
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Creo que en Estados Unidos sí hay empresas que han visto este filón, pero en España y Latinoamérica, estamos un poco por detrás.
Pero no son sólo los mayoristas los responsables de esta carencia. Tampoco los proveedores de servicios están preparados para dar satisfacción a los niños ¿de cuántas habitaciones adecuadas (triples, con cuna) disponen los hoteles? ¿Los restaurantes tienen menús para niños o sillas más altas para poder sentarse? ¿Saben qué problema es que vaya un niño al baño en un lugar público cuando los urinarios de pared están todos demasiado altos?
Como conclusión, los padres terminan por llevar a los niños a hoteles de playa en donde durante una semana los niños están en un lugar en donde se les organiza actividades en mejor o peor modo, (a veces es simplemente un “parking” de los más pequeños) mientras los padres toman el sol.
En mi opinión, hoteles, restaurantes, agencias, medios de transporte, tienen en los niños un gran filón ¿cómo?
Si yo tuviera un hotel, acondicionaría las habitaciones más grandes con 3 camas (una doble y una pequeña, pero también 3 camas pequeñas para las familias monoparentales, cada vez más numerosas), tendría un canal de televisión sólo para niños, cómics en recepción, menú para niños en el restaurante, información de qué puede hacer un niño en mi destino, no es tan complicado. Incluso las reglas de urbanidad nos obligan a ser hospitalarios con todo tipo de cliente. También los más jóvenes.
Las líneas aéreas se salvan con nota de este análisis pues tienen películas adecuadas para ellos, juegos, y la tripulación es siempre amable e incluso los niños pueden viajar solos con un excelente trato. Pero no así otros medios de transporte ¿saben qué películas ví una vez en un trayecto en autocar?: “La lista de Schindler” y “Espartaco”. No muy adecuadas precisamente para viajar con niños ¿No se puede poner una de Cantinflas, capaz de divertir a niños y mayores? ¿Y el tren? Nunca he visto que en un tren se le dé a un niño un trato a su medida. ¿Por qué no tener un servicio de alquiler de juegos electrónicos a bordo?
¿Y los destinos? ¡Cuánta información publican sobre lo que se puede hacer! Pero escasea la información acerca de las propuestas para niños en ese lugar. Permítanme destacar en positivo a Asturias en España, como excelente destino para niños, y con una completa información, identificando todos los recursos que serán del gusto para ellos y sus familias.
Y es que destinos como Orlando son excelentes para niños, pero un destino para ellos no es sólo playa o parque temático. He visto a niños con la boca abierta en Roma viendo una ruina arqueológica. Basta adaptar la forma de explicarlo y hacerles comprender las cosas.
Hablamos de dificultades económicas en el sector, pero tenemos que analizar también qué hacemos mal o que más podemos hacer ¿damos una oferta adecuada a nuestros clientes? O aún más importante, ¿hacemos cosas por conseguir clientes nuevos? ¿Damos opciones para que nuestros clientes viajen más? Pues aquí queda la invitación. Intentemos conseguir clientes nuevos y dar más posibilidades a los que ya tenemos pensando en los niños. No es complicado. Basta con considerarles “adultos bajitos” sin caer en la tentación de darles payasos y golosinas sino poniéndoles el mundo a su medida. Curiosamente, “la medida más pequeña”.
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Comentarios
Yo ya lo estoy viendo......¡¡¡ HOTEL HERODES!!
Hay empresas que va viendo el filón ... pero queda mucho por hacer. El otro día me sorprendí gratamente viendo un TRYP, al ver sus habitaciones para familias muy bien pensadas, con una cama doble y una litera. La Jefa de Ventas me dijo que era todo un éxito ... y es que cuando uno tiene dos peques, encontrar habs. cuadruples es un poco odisea ...
Tenemos 3 peques de 9, 6 y 5 años, y no veias qué odisea es cada año preparar las vacaciones...
Buscar un hotel con habitaciones para estar todos juntos es casi, casi imposible (alguno hay, pero los precios se disparan...)
Otra cosa: ir a comer un sábado o domingo con los peques es otra aventura; lo he comentado con cientos de hosteleros y nadie se atreve: monta una pequeña habitación de juegos en tu restaurante para que los padres puedan comer tranquilos... (hablando con otros muchos padres de este tema, la mayoría estaríamos todos dispuestos a pagar un buen sobreprecio por este servicio...vamo s, si lo tienen en todos los McDonalds, por qué no tenerlo en un restaurante de verdad?
Alberto e i commenti ma non sono in grado di rispondere nella vostra lingua. Sono pienamente d'accordo con Alberto sia vedendo la cosa da persona che lavora nel turismo, sia come mamma.In Italia almeno adesso si può andare con i figli in pizzeria o in un bar senza avere il problema del fumo. Prima nemmeno quello e non era un problema da poco perchè spesso la gente rinunciava per la salute del proprio figlio. Nei locali pubblici basterebbe poco per avere qualche famiglia in più: oltre allo spazio giochi che avete detto, magari un angolo con fasciatoio dove cambiare e allattare i bambini, come ora si comincia a trovare nella grande distribuzione. Ci sarebbero molte altre cose da dire al riguardo. Complimenti Alberto per aver sollevato il problema!