
Cuando por primera vez ví el título del libro La historia de los vencidos, una propuesta literaria e histórica que invita a conocer la historia contada desde un punto de vista diferente al que ha sido difundido oficialmente, fue difícil negarse a la tentación de pensar en el mundo actual si los vencidos hubieran sido los vencedores. Y traigo a colación este título porque de nuevo los hechos permiten hacer preguntas. ¿Qué diría la historia si los agentes de viajes hubieran sido los primeros en negarse a recibir comisión por parte de las líneas aéreas para recibir un pago por parte de los clientes? ¿O qué habría pasado si antes de que las líneas aéreas de bajo costo hubieran incursionado, los GDS hubieran tenido una solución a su medida? O mejor aún ¿qué historia estaríamos contando si los agentes de viajes hubieran sido los primeros en descubrir las bondades de internet como canal de ventas?
Las respuestas son difíciles de imaginar pero cuando nos encontramos ante un panorama como el actual, con agencias de viajes desarrollando grandes plataformas tecnológicas propias para que el futuro no los sorprenda, es fácil deducir que los agentes de viajes aprendieron la lección: el que pega primero pega dos veces.
El constante e interesante desarrollo de plataformas tecnológicas por parte de los intermediarios debe tener pensando seriamente a los tradicionales proveedores tecnológicos. En un mercado donde los competidores son también aliados, los pasos que están dando las agencias advierten sigilo e inteligencia. Por eso, es reconfortante encontrar casos como los que ilustramos en esta edición en la que el tema del contenido fragmentado nos permitió hacer descubrimientos grandiosos.
No sólo por el hecho de que las agencias de viajes estén dispuestas a hacer grandes inversiones en tecnología sino por el tipo de desarrollo que esto implica. La rueda de la historia gira y las agencias que no quieren quedarse atrás están sacando el máximo provecho de una historia pasada y que dejó grandes lecciones.